20 dic 2010

Las claves de la felicidad

EL SECRETO ESTÁ EN TI
10 Claves para ser feliz
Juani Loro
04-11-2010
          
Las claves para conseguir una vida plena están en uno mismo y en saber adaptarse al paso del tiempo y al cambio de las circunstancias personales de cada uno. Si sabes cómo hacerlo, la felicidad estará mucho más cerca.

El secreto para ser feliz está en uno mismo, según el psiquiatra Luis Rojas Marcos.
El secreto de la felicidad reside en uno mismo o, al menos, este es el activo más importante para conseguirlo. Así lo cree el profesor de Psiquiatría de New York University, quien fuera presidente ejecutivo del Sistema de Salud y Hospitales Públicos de esa ciudad hasta 2002, Luis Rojas Marcos. La búsqueda de la felicidad no es sólo una quimera, una ilusión. Puede convertirse en un reto que se sustenta en la diversificación de muchos de los aspectos de la vida y, sobre todo, en la aptitud que se mantenga cada día.
Para vivir una vida razonablemente feliz no basta con ganarle la batalla a la enfermedad, sino que es igualmente importante nutrir los rasgos saludables de nuestra naturaleza y practicar estrategias que ayuden a adaptarse a los cambios y a superar la adversidad. Es cierto que el envejecimiento es un ingrediente inseparable del tejido del ser humano, pero no es menos cierto que, hoy, una vida larga, saludable y satisfactoria ya no es el privilegio de unos pocos sino el destino de la mayoría. El desafío esaprender a vivir y a envejecer. ¿Cómo hacerlo? Estas son las claves:
Conéctate afectivamente a otros: las relaciones afectivas gratificantes aumentan la satisfacción con la vida en general. Las amistades, un ambiente laboral afable y la participación activa en organizaciones, fomentan la solidaridad y la resistencia al estrés. Sentirse parte de un grupo solidario hace que se superen mejor las adversidades, ya que conectarse con los demás constituye un antídoto muy eficaz contra la incertidumbre que producen los cambios desfavorables. La calidad de la vida es, básicamente, la calidad de nuestras relaciones.
  1. Mantente bien informado: ante los reveses de la vida, la principal fuente de angustia no son tanto las amenazas reales como los temores imaginarios. Por eso, informarse ayuda a mantener los pies en la tierra. La información es reparadora y útil si, además, incluye recomendaciones específicas eficaces. Cuando se toman medidas preventivas concretas, uno se siente menos indefenso, más seguro y con un mayor control sobre la vida.
  2. Comunícate más: gracias a las palabras, ningún ser humano es una isla. Al describir los temores, las preocupaciones y los sentimientos, se reduce su intensidad emocional. El vínculo de las palabras con las emociones permite liberar miedos, infunde seguridad, confianza y consuelo. Está demostrado que narrar las experiencias estresantes a través de la palabra hablada o escrita, ayuda a clarificarlas y a ponerlas en perspectiva.
  3. Fomenta el optimismo: la perspectiva favorable de las cosas es el ingrediente esencial de lacapacidad de adaptación humana. El optimismo sirve de potente incentivo para vivir y resistir las embestidas del medio y de sus ocupantes. Aquellos que tienen un talante optimista se adaptanmejor a los cambios, porque una valoración positiva de los desafíos pasados estimula la voluntad que empuja a conseguir objetivos que se desean y fomenta pensamientos alentadores, como “yo puedo”, “lo intentaré” o “estoy preparado para lograrlo”.
  4. Renueva tu sentido del humor: reírse protege el equilibrio emocional. El humor permite ver las contradicciones y las ironías de la vida. Ello, a menudo, disminuye la intensidad de las emociones negativas. El sentido del humor alivia el miedo y la inseguridad, actúa de purgante psicológico que libera de obsesiones destructivas. Además, reír con ganas libera del estrés. Una buena carcajadaoxigena y alimenta una perspectiva jovial de la vida.
  5. Practica algo de ejercicio: la actividad física ejerce efectos saludables en el estado de ánimo, disminuye el estrés, revitaliza y ayuda a dormir mejor. Además, el ejercicio evita que aparezcan enfermedades como los trastornos cardiovasculares, la hipertensión, la diabetes y la osteoporosis. Tampoco hay que olvidar los beneficios psicológicos del ejercicio físico: ante los desafíos de la vida hay que apuntarse al “movimiento del movimiento”.
  6. Permítete pequeños placeres: disfrutar de los placeres sencillos ayuda a envejecer saludablemente y a adaptarse a los cambios de la vida. Reunirse con los amigos, cocinar, dar un paseo o salir de compras hará, sin duda, que te sientas mejor.
  7. Déjate ayudar por la ciencia: la mayoría de los avances tecnológicos –teléfono móvil, ordenador...–, hacen los momentos difíciles más soportables, porque facilitan la comunicación. La medicina ha superado su misión de diagnosticar y curar enfermedades y se interesa cada día más por hacer más llevadero el paso por el mundo: la salud no es sólo la ausencia de enfermedad sino el estado de completo bienestar físico, mental y social.
  8. Cultiva la espiritualidad: no pocas veces la esperanza –que se dice es el pan de la vida– procede de la esfera espiritual del mundo interior. La espiritualidad es un sentimiento gratificador de conexión emocional profunda con algo que se encuentra fuera, que puede ser creencias religiosas, solidaridad,el amor, la libertad o el resultado de una sintonización especial con la naturaleza.
  9. Alimenta el altruismo: prestarse a los demás desinteresadamente estimula la autoestima, induce el sentido de la propia competencia y recompensa con el placer de contribuir a la dicha de los demás. Las personas que se consideran socialmente útiles o tienen un impacto positivo en la vida de otros, sufren menos de ansiedad, duermen mejor, abusan menos del alcohol y las drogas y resisten mejor ante los reveses cotidianos. Parece demostrado que las tareas que canalizan la adhesión y bondad hacia los demás, además de su valor como mecanismo natural de supervivencia de la especie humana y los beneficios que aporta a sus receptores, son muy saludables para quienes lo practican.

La felicidad en cualquier etapa

"Nuestra sociedad devalúa el proceso natural de envejecimiento y glorifica la juventud. El lema, más o menos explícito, es:  “Lo viejo es feo, no sirve, se tira”. Esta postura alimenta la obsesión de incontables hombres y mujeres por mantener una apariencia joven. El problema es que labúsqueda compulsiva e inútil de la eterna juventud destruye cualquier posibilidad de aceptarnos tal y como somos. Además, fomenta un estado de continua frustración
La capacidad de adaptación a los cambios y de superación de las adversidades no es igual en todas las personas. El motivo de las diferencias tiene ingredientes innatos o genéticos. Ello está moldeado por los rasgos de nuestra personalidad o forma de ser, y también depende de lasestrategias que podemos aprender y practicar –hoy, se calcula que el equipaje genético controla aproximadamente el 30 por ciento de la capacidad de adaptación de las personas–.
La aptitud para encajar y superar los retos que nos depara la existencia está, en gran medida, relacionada con la personalidad que desarrollamos en las dos primeras décadas de la vida.
Fortalecer nuestra aptitud para adaptarnos a los cambios físicospsicológicos y sociales que nos afectan a lo largo de los años es posible pero ello exige una dosis generosa de motivación,aprendizajeesfuerzoentusiasmo y autodisciplina".
Luis Rojas Marcos, psiquiatra.

Fuente: www.jubilo.es

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